viernes, 11 de febrero de 2011

Garbage

Es de noche. Salgo de casa aparentemente tranquilo, pero con el corazón acelerado por lo que va a suceder. En la primera calle, tuerzo a la derecha y continuo andando a buen paso. Bingo. Me acerco presuroso al contenedor, contento pero a la vez receloso de haber encontrado una solución tan pronto. Intento abrirlo pero no puedo. Mierda. Vuelvo a intentarlo, sin éxito. Levanto la vista y veo que, desde el interior de un restaurante a oscuras, un hombre con un chaleco reflectante verde me mira con cara de pocos amigos. Decido alejarme de allí. Me meto por una plaza, entro en una urbanización y salgo por la siguiente cancela, que da a otra plaza. Recorro las traseras de una residencia, rodeado de penumbras. De repente un foco se enciende frente a mí. Joder, ¿y esto? Sigo andando como si nada, y al alejarme, el foco se apaga. Giro a la izquierda y subo por unas escaleras. Ajá. Una papelera. No es un contenedor, pero es más grande que una papelera corriente, de las que abundan por la ciudad. Hago unos rápidos cálculos mentales. Servirá. Enfilo la calle y vuelvo a casa, nervioso. Una vez arriba, cojo LA bolsa. Es verde, es una bolsa oficial, no puedo salir con eso a la calle. Así que la meto dentro de otra bolsa, de un supermercado. Mucho mejor. El olor también llama mucho la atención. Así que la perfumo un poco. Aunque no sé si una gran bolsa de la compra con olor a lavanda va a pasar desapercibida. Pero ya está hecho. Salgo otra vez de casa y recorro el mismo camino, en sentido opuesto. Según me acerco, mis sentidos se agudizan. Un coche pasa junto a mí. Buen momento para ponerme la capucha. Y así, envuelto en un halo de sospechosidad insoportable, me deshago del bulto, que desaparece (o no) en las profundidades de la papelera. Tras comprobar que nadie me ha visto, continuo andando hasta mi casa, de nuevo aparentando ingenuidad e inocencia. 

Y así es cómo saco la basura, debido a las malditas leyes estrictas de reciclaje. Pero bueno, he de reconocer que es divertido. 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Eso no es estilo Alfetamina, es estilo Agatha Christie xD

Dafne Isern dijo...

Ingenioso es de rato largo, señor Nakamura.
He de decir que no lo habría esperado.

Ce_nizas en el aire dijo...

Buenísimo jajajaja