lunes, 24 de enero de 2011

Autodestrucción.






Ayer me sentía fiero y fuerte. Sabía que podía comerme el mundo si quería y lo hice. Después de toparme con algún que otro fuego mal apagado, me sentí vulnerable. Supe que el pasado seguía siendo presente, y que no podía terminar de extinguirlo aunque quisiera, así que no lo hice. Hoy, en cambio, me he sentido leve, vano, simple. Emocionalmente pretencioso. Bingo. Ese es mi diagnóstico: insensibilidad emocional. Y he sabido entonces que todo lo anterior era mentira. Pero como no puedo sentir, me ha dado igual. 





Fotos: María Peña (http://sentidosubyacentesecreto.tumblr.com/), Hugo Nakamura.


4 comentarios:

Dafne Isern dijo...

Ser insensible es una de las peores sensaciones. Prefiero antes la rabia, el abatimiento o cualquier otra cosa. Cualquier otra cosa antes que no sentir.

Un beso.

Eme Scintillement dijo...

Te trancribo una frase de una película que he visto hoy: "Qué patéticamente hermoso." (O algo parecido)

MY OWN YELLOW CAT dijo...

Molais!

David dijo...

Me encantan las fotos.
Tienes un blog genial. :)