jueves, 2 de septiembre de 2010

¿Qué hay detrás del muro? Segunda parte.



Ayer tuve la suerte de ver dos de esas películas que casi antes de empezar ya han caído en el saco de películas favoritas. Hablo de Before Sunrise y Before Sunset. Podría explayarme diciendo lo buenas que son y lo mucho que os las recomiendo, podría decir lo bueno que es el guión, que nunca aburre (en ambas son ellos dos hablando durante hora y media), lo real que parece todo, lo bonitas que son París y Viena, etc. Pero no lo haré (oooooh, ya lo he hecho, shit!).

El caso es que en una de las estupendas y trascendentales conversaciones que mantienen los magistrales protagonistas (vale, ya paro), el chico explica una teoría, una conclusión a la que ha llegado acerca de X (ver entrada anterior), y el caso, es que yo también había llegado hacía tiempo a esa conclusión, bastante inquietante por cierto, pero se me pasó por completo en la anterior actualización, y como las palabras del film serán seguramente mejores que las mías, cito textualmente:

"La mayoría de las personas hablan de sus vidas pasadas y cosas así... y aunque no crean en ello de una forma concreta... no sé, las personas tienen el concepto de un alma eterna, ¿no? Bien pues... ahí va mi reflexión: hace quinientos siglos no había ni un millón de personas en el planeta, hará unos diez mil años habría... dos millones tal vez; ahora hay entre cinco y seis mil millones de personas en el planeta, ¿no? Si todos tenemos nuestra alma individual y única... entonces, ¿de dónde las hemos sacado? ¿Las almas modernas son solo una fracción de las originarias? Significaría que cada alma se dividió en cinco mil durante solo los últimos cincuenta mil años, que es un período de tiempo insignificante... así que como mucho somos solo pequeñas fracciones de personas caminando, ¿somos tan dispersos por eso? ¿por eso vamos tan desorientados?" 

(Before Sunrise)


Teniendo en cuenta que esta reflexión es correcta (bajo mi punto de vista), solo se me ocurren dos posibles respuestas: o bien se van creando nuevas almas con el paso del tiempo (¿de dónde salen?) o bien, como dicen en la película, cada vez que un cuerpo muere, el alma se divide en tantos trozos como cuerpos haya que repoblar. Esto explicaría por qué los seres humanos somos cada vez más desalmados (ja-ja) y egoístas, y todas esas cosas malas que se usan para describir a la sociedad actual. De todas formas... a mí esto no me convence, porque entonces habría partes de mi yo anterior repartidas por todo el mundo como vulgares horrocruxes, y eso me parece una idea muy despersonificadora (si es que existe esa palabra). Así que se me ocurre otra cosa; como estoy convencido de que el mundo se rige por un perfecto equilibrio (aunque no nos demos cuenta de ello), y teniendo en cuenta que mi visión de X incluye a cualquier tipo de ser vivo, es posible que el número actual de seres humanos esté compensado por el número de animales, plantas y microorganismos que se han ido extinguiendo del planeta a lo largo de los siglos. Y con ellos, un reparto equitativo y unitario de almas. Mmmm haría un cutre-croquis con el word para ilustrarlo, pero no me apetece.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

A mí me parece que éramos más desalmados y egoístas cuando nos ahorcábamos por creer que esto gira y no el sol, cuando vivíamos en cuevas, cuando teníamos esclavos, cuando no teníamos derechos, cuando existía la inquisición... etc etc, vamos, que pienso todo lo contrario.

Por otro lado, creo que somos una fracción del Todo (al que puedes llamar también Nada o Dios o lo que quieras), al que volvemos al morir. Piensa en las estrellas de mar, cuando una de sus puntas se rompe la estrella sigue su camino y de aquella punta surge otra estrella. Así es como lo veo yo, somos fracciones de un todo que nunca vivió, solo sus fracciones. Y al morir lo retroalimentamos, como piezas que volvemos al puzzle. La ilusión de continuidad por la que creemos que nuestros hijos por parecerse a nosotros en genética, físicamente y a veces en comportamiento nos hace pensar que han sido creados también por mezcla de nuestras almas, pero no tiene nada que ver. La genética se explica sola sin relación con el alma y el carácter es conductas observadas y adquiridas por costumbre.

Anónimo dijo...

Yo creo que nuestro grado de desalmamiento está en forma de u invertida. Al principio éramos guays, viviamos en cavernas, cazábamos jabalíes, hacíamos pintaditas en las paredes... después la jodimos mucho (vease coliseo, gladiadores, hogueras, inquisición...)y ahora tenemos una versión reducida de muchos aspectos (toros-coliseo, pena de muerte-inquisición...) y cosas aun peores (tráfico de órganos, esclavitud en otro sentido, armas destructivas, virus creados...)

Por lo demás, desde mi humilde punto de vista, todo es química, física y biología. Y cuando te mueras, igual que cuando se muere una hormiga, tu calor se mezclará con el ambiente y tu cuerpo pasará a ser pasto de los gusanos (sino decides incinerarte, en cuyo caso servirá como combustible). Fin.

Tengo que ver esas pelis, por cierto. Pero ahora ando haciéndole hueco a las del festival, ya sabes.

Anónimo dijo...

Por cierto, me gusta Ethan pelo-churretoso Hawke (Si te gustaran los celebrities entenderias la gracia xD)

Anónimo dijo...

Por partes: al principio vivíamos en cavernas, cazábamos jabalíes y éramos unos animales, no había noción de ''lo he cazado yo, es mío'', si alguien más fuerte que tú te veía cazarlo te mataba o te daba una paliza o simplemente te intimidaba a ti y se quedaba con el jabalí de turno, no pensemos que aquellos tenían la misma forma de ver la vida que nosotros ahora y vivían en paz y armonía con la naturaleza porque eso nunca ha sido así.

Y que algo no sea demostrable por la ciencia no significa que no exista, de hecho, las cosas más importantes de esta vida y las preguntas más trascendentales no tienen respuesta científica. Podemos hablar del alma igual que hablamos de la igualdad: no son demostrables científicamente, es decir, nunca hemos vivido un momento puro de igualdad porque siempre han habido desigualdades, pero cuando decimos igualdad todos tenemos más o menos lo mismo en la cabeza y sabemos a qué se refiere quien dice esa palabra. El alma o conciencia o como se le quiera llamar se manifiesta de forma parecida, que la ciencia no pueda explicar algo no significa que ese algo sea paranormal o extraoficial ya que la ciencia no es el lenguaje oficial del ser humano. A todos nos han pasado cosas que nos han revelado la existencia del alma, lo que pasa es que solemos arrinconarlas en el lugar de nuestra cabeza en el que tienen sentido y no nos hacen sentirnos inseguros. Ese desencanto vital forzado es lo mismo que querer creer que ya se ha visto todo en esta vida y negar que nos queden mil cosas desconocidas por experimentar... también es tener miedo/vértigo de no estar a la altura de ellas cuando ocurran y nos enseñen que apenas sabemos de qué va todo esto.