sábado, 28 de agosto de 2010

¿Qué hay detrás del muro?



Hace tiempo me hicieron una especie de juego, o test psicológico, no sabría como llamarlo, en el que tenía que irme imaginando una serie de cosas relacionadas con la naturaleza, que luego resultaban guardar una relación directa con mi forma de verme a mí, a la vida y al mundo en general. Ya sabéis, uno de esos test proyectivos, en los que el resultado es producto de la capacidad de interpretación del que lo pasa. El caso es que la última pregunta consistía en imaginarme un muro en medio de la playa, describirlo, y decir lo que había detrás. Creo que la mayoría de mis respuestas fueron... especiales, pero esta fue una de las que más llamó mi atención. El muro, según las reglas del juego, simboliza la muerte, o tu visión de la muerte, más concretamente. Bien, pues mi muro era feo y alto, pero no ocupaba todo lo ancho de la playa, por lo que fácilmente podías rodearlo, y comprobar que detrás del muro había, obviamente (al menos para mí), más playa.


Osea que después de la vida hay más vida. Y no una vida diferente o alterada, sino una simple y llana continuación de la misma vida. ¿Qué cojones significa esto? Porque ni yo mismo estoy seguro de estar de acuerdo con esta interpretación. La muerte se presenta como un mero obstáculo más en la vida, como tantos otros. Especialmente difícil de superar (aparentemente, no en mi caso), pero como cualquier otro al fin y al cabo, y tras el cual seguimos caminando en armonía por la misma playa.


Bien, esto fue lo que salió de mi subconsciente.


Mi consciente, sin embargo, estuvo dándole vueltas al tema hace poco, y al parecer le da un poco de miedo pensar en ese tipo de cosas. Cuando en una conversación surgió el tema, me alegró saber que no era el único al que estas cosas le quitaban el sueño. Y que no era el único que se preguntaba: ¿cómo va a seguir adelante el mundo si yo no estoy aquí? Nos agobia pensar en que todo va a seguir igual que lo dejamos, con la salvedad de que nosotros estaremos en una ausencia permanente, incapaces de participar de nada de lo que ocurra en el mundo. Bueno, en realidad, creo que no deberíamos preocuparnos por esto, pues la muerte parece tener el detalle de no dejar que te des cuenta de que te has muerto. No me gustaría imaginarme el hecho de saber que estoy muerto y que no puedo hacer nada por evitarlo, ¿no creéis? Sería muy angustioso. Pues con todo esto, todavía me jode pensar que va a haber un momento en el que la vida diga: "Hasta aquí, se acabó", y al que le siga un fundido a negro. Entonces se me ocurre pensar en la reencarnación (palabra añadida, por cierto, a la lista de palabras que no me gusta, así que llamémosle X). Puesto que siempre he pensando que el alma ha de ser energía, y que si así es, esta energía se irá a otro lado cuando el cuerpo deje de funcionar, deberíamos poder alojarnos en otro cuerpo vivo (ya sea persona, árbol o animal) una vez que pasemos por encima del muro. Pero es que, si eso fuera así, yo debería acordarme de lo que he sido antes. O no, claro. Pero si sigo viviendo sin saber que soy yo, ¿qué puta gracia tiene? Porque la memoria, el autoconcepto, es lo más importante de una persona. Si no tienes conciencia de ti mismo, ¿de qué te sirve vivir? No tiene sentido para mí. Y entonces pienso: "vale, es posible que después de la muerte ocupe otro cuerpo, pero no me voy a acordar de que soy yo" y toda mi angustia vuelve a empezar.

4 comentarios:

PatriX dijo...

A mí me quita más el sueño la monja de los huevos ¬¬.

Bichu dijo...

En cuanto he leído lo del muro me lo he imaginado hecho con piedras grandes, de entre 1'80 y 2 metros de alto y unos 5 de largo, y visto desde el aire en perspectiva, con el mar a lo lejos.

Luego me lo he replanteado y hecho que el muro cogiese la playa entera.

¿Quiere decir que al principio pienso que la muerte es un pequeño obstáculo y que si lo piensas es grande (aunque fácilmente saltable por encima)? ¿O quiere decir que creo en el más allá?

Ah, y si realmente existe el alma y es energía, en el supuesto caso de que acabases en un ser vivo, la creencia popular es que en el subconsciente está tu vida pasada, si vuelves a ser psicólogo y te sometes a hipnosis a lo mejor te recuerdas xD

Vallekitah dijo...

Uff...
Yo me he imaginado el muro ante mí, muy cerca...también con piedras grandes y unos 2 metros de alto...a pesar de no ver el final por mi cercanía al mismo, sabía que no ocupabla la playa, es más me lo he imaginado a unos 5 metros del mar, osea que hay más allá...


El tema tratado en sí, me da pánico pensarlo, ya que estoy segura de que si tu te agobias, creeme que me agobio 100 veces mas...

Así que "TABÚ" ... xD

(ya sabes lo que pienso)




Pdta: La palabra reencarnación tampoco me gusta...me recuerda a Encarna, el 50% de las Azúcar Moreno...

Anónimo dijo...

Tecnicamente, la interpretación es más romántica que eso. Para ello debemos volver al hecho de que la playa simbolizaba el amor, y no la vida, por lo que el hecho de que detrás del muro (la muerte) halla más playa viene a significar que crees en el amor incluso por encima de la muerte (o por lo menos, que te gustaría).

Claro que para interpretaciones posibles, también es válida la que das (y esa es la gran pega de las técnicas proyectivas) xD

Estamos de acuerdo en que la reencarnación no tiene ninguna gracia.

La que tiene nombre de pastilla.