domingo, 23 de mayo de 2010

La existencia tiene un límite, dicen.

Nada más entrar aprecié que todas las cosas seguían estando en su lugar. Los retratos encima de la chimenea mostraban sonrisas eternamente congeladas, incapaces ya de transmitirme nada. La extensa colección de libros seguía dominando la estantería principal. Recordé perfectamente cómo los había ido adquiriendo a lo largo de los años, ordenándolos alfabéticamente, actualizándolos, amándolos. Cogí uno de ellos al azar - Oh, querido Mr Hyde, hace tiempo que no hablamos - y posé mis dedos sobre la portada polvorienta. Aún podían adivinarse vestigios de incertidumbre en aquellas páginas amarillentas, que seguramente desprendían un olor que yo nunca alcanzaría a distinguir. Paseé mi mirada a lo largo de toda la estancia, mientras posaba el libro sobre la vieja mesilla de caoba - poco importaba ya la ordenación alfabética - hasta que mis ojos tomaron la decisión de dejarse caer sobre el equipo de música. Aquel aparato ostentoso, que su dinero me había costado en su día, destacaba sobre el estilo clásico del salón. Me acerqué a él, calmado, para ver cómo a pesar del transcurso del tiempo, éste seguía dominaba la parte izquierda de la habitación, presumiendo de un pequeño ejército de compactos que hacían acopio de su valor, guardando todo el polvo para ellos. Sonreí al recordar mis gustos musicales. Sustraje con cuidado uno de los discos de la pila y soplé suavemente sobre él. Una vez identificado, lo abrí y saqué el cuadernillo de letras, rememorando una de mis aficiones favoritas en la juventud. Me dejé caer en el sofá, aún mullido, y empecé a leer cada una de las palabras impresas en aquellas páginas, hasta que un leve sopor me transportó brevemente al mundo de Morfeo, para abrir los ojos no sé cuanto tiempo después. Efectivamente, todas las cosas seguían estando en su lugar. Tan solo faltaba yo.

3 comentarios:

Piña dijo...

Lo de soplar sobre algo MUY polvoriento para ver qué está escrito debajo es algo que siempre he querido hacer :D

Cuentacuentos dijo...

Es una escena muy típica, pero en realidad nadie lo ha hecho nunca xD

Cuadenillos de letras de canciones :D

PatriX dijo...

Estoy de acuerdo, yo también he querido hacer eso siempre xD