martes, 3 de noviembre de 2009

Criticar mola, y a quién diga que no, me lo como

Levantarse a las nueve. O a las diez. Desayuno: café y hamburguesa recalentada. Coger una aspiradora ajena y una fregona y limpiar el piso que tan gentilmente nos ha sido prestado, mientras soltamos todo tipo de improperios hacia otros inquilinos non gratos. Pasar el resto de la mañana haciendo tuitutututututui tutututututua mientras esperamos a que nos vengan a buscar para llevarnos al aeropuerto haciendo tuitutututututui tutututututua y despedirnos.

14.47, nos encontramos comiendo una suculenta hamburguesa con queso, patatas y un yogur.
14.48: "Pasajeros del vuelo Ryanair 15.30 con destino a Madrid, embarquen por puerta 10"

TE ESPERAS QUE ESTOY COMIENDO.

14.57: "Último aviso, pasajeros del vuelo Ryanair 15.30 con destino a Madrid, embarquen urgentemente por puerta 10"

Empezamos a engullir la comida, corremos, vamos hasta la puerta: "¿Teneis prioridad?" "Vamos en el vuelo de Madrid" "Vale, y estas 130 personas que están en la cola también" "¿Por qué coño decís urgentemente entonces? Malditos cabrones..."

Me paso media hora cagándome en sus muertos por no haberme dejado acabar mis patatas. Ryanair, con un español pésimo que a duras penas entendía, nos ofrece todo tipo de productos en el avión: cigarrillos sin humo para poder fumar, colonias libres de impuestos, tarjetas de rasca y gana, y demás artilugios inservibles, hasta que finalmente suena la música de La Ruleta de la Suerte y dicen "Welcome to your destiny. We are now in Madrid. We hope you have had a great flight."

Me parece recordar que es un vuelo nacional.

Vamos a la FNAC, pero la oferta de 4 cds por 20€ acabó casualmente ayer. Cerdos. Vamos al Starbucks, 4,40 por un Frapuccino mediano. Cerdos. Vamos a la estación de buses, quiero volver a Salamanca ya. No hay sitios hasta las 22.30. Cerdos. Me reúno con Salander y Blomkvist hasta que me aburro de ellos y me voy al Corte Inglés. Cerdos, cerdos, cerdos. Decido que abrigo de 100€ me voy a comprar y acto seguido me compro un fuet, una barra de pan y un DanUp, y me lo tomo todo sentado en la puerta del Corte Inglés, cual vagabundo hambriento, mientras intentamos ver dónde estaremos cada uno dentro de 10 años.

Finalmente vuelvo a Salamanca con Salander y Blomkvist hasta que me quedo dormido. Llegamos 45 minutos antes. Bien por AutoRes.

Por lo demás, han sido unas apacibles vacaciones por el norte en una excelente compañía.


2 comentarios:

Piña dijo...

jajajajjaja como te amo.

Anónimo dijo...

Jajajajaja cerdos xD ¿A quien tengo que meterle fuego?

AutoRes es Dios.